27
de
Abril
Fugando a Cannes

¿Saben la nueva? Crónica de una fuga, la película de Adrián Caetano, entró en la Competencia Oficial del Festival de Cannes. El film estaba en la sección "Un certain regard" ("Cierta mirada"), donde se muestra el panorama de lo mejor del cine mundial -y se entrega también algún premio-, pero no es LA sección. Que el film de Adrián Israel Caetano llegue a la competencia del festival más importante del mundo es para aplaudir. Felicitaciones miles.
Seguramente ahora aparezcan las voces triunfalistas hablando de "lo bien que le va en el exterior" al cine argentino y todo eso. Cuidado con creer que una golondrina hace verano, cuidado con la demagogia. El InKaa suele inflar estos logros que en muchos casos tienen más que ver con la tozudez de los productores o realizadores que con un esfuerzo por apoyar el mejor cine argentino.
Pero Caetano es un caso especial. Cuando se habla hoy de la renovación del cine argentino (el tan meneado Nuevo Cine Argentino), los discursos oficiales no se olvidan del poker de Ases: Martel, Burman, Trapero y Caetano, que siempre hacen algún ruido en el exterior. Pero detrás de ellos no hay más nombres. Da la impresión de que el cine hoy se divide entre las películas de esos cuatro (que dan justas cartas de ciudadanía a nuestro cine en otros lares) y los Patoruzitos, Francellas, Polkomedias y otras telefealdades. Y no es así, o no tan así.
¿Caso testigo/síntoma? Ana y los otros, que es una muy buena película, se estrenó en Europa hace dos años con excelentes críticas en los medios más prestigiosos, pasó ya por la televisión europea y aquí sólo pudo verse hace unos meses, mal distribuida. Por supuesto que tuvo su lugar en las salas kilométricas del Instituto, pero el caso es que una verdadera política de difusión oficial del cine debería de haberle dado un mejor lugar.
Vamos a otro caso: El custodio. Aunque no tuvo un mal arranque, perdió casi todas las salas donde se exhibía a la semana de su estreno por la famosa "media de pantalla". Aunque estéticamente es un film con el cual, en lo personal, estoy más que peleado (mi puntaje en la cartelera me parece hoy -y tras una segunda visión- demasiado generoso), es cierto que quedó desprotegida frente a La era de hielo 2, el tanque que acaparó pantallas.
Es decir, hay "nuevos cineastas" de primera y "nuevos cineastas" de segunda. Por allí están Lisandro Alonso, que estrena Los Muertos en la Sala Lugones, o Mariano Llinás, que filma y produce sin pedirle un peso al InKaa y estrena en el Malba. Es decir, hay quienes buscan un camino alternativo porque el cine les resulta imperativo. Esta posición, desgraciadamente, tiene poquísimos adeptos. El cine, claro, es muy caro. Da la impresión de que al Instituto el cine le interesa sólo en cuanto negocio, sólo como vehículo de otra cosa y no como arte.
En realidad, el InKaa debería de funcionar como un fondo para el riesgo y no para lo seguro, dado que "lo seguro" (Patoruzito 2, por poner un caso) está vendido de antemano. No es una inversión de riesgo, digamos. Y cuando Cannes o Berlín o los programadores que vienen al Bafici en busca de lo nuevo de lo nuevo pescan películas, lo menos que les interesa es, justamente, lo seguro.
Aunque, claro, también en el circuito de festivales hay una especie de "academicismo" y de "corrección política", de esnobismo que es necesario tener en cuenta a la hora de comprender por qué Martel, Trapero, Burman o Caetano (que ya son "indiscutidos" del cine nacional, lo que no es tan bueno como parece) entran a Cannes o Berlín. No debe olvidarse que Un oso rojo o Bolivia nunca llegaron a la competencia de Cannes, cuando son superiores a Crónica… Pero Crónica… habla de la dictadura, tema sensible en Francia. Yo sospecho que el hecho de que lo haga con auténticas armas cinematográficas, honestidad, talento y rigor es menos importante que el hecho de la época en que está ambientada. Por mi parte, la historia podría transcurrir en muchas otras épocas y lugares, incluso podría ser un film completamente fantástico, y su fuerza sería la misma. Allí reside el talento de Caetano, justamente: en darle forma cinematográfica a un episodio más allá de su contexto. Dudo mucho que Cannes haya visto algo más que el contexto y el nombre "reconocido" de su realizador.
Que se entienda que uno no le pega a Crónica de una fuga (le hemos puesto un 8 en cartelera y lo afirmamos) ni a Cannes; lo que uno quiere es llamar la atención sobre ciertas prácticas. Para eso también se es crítico: para recortar lo que sucede en el cine y tratar de comprenderlo.












