< Octubre 2007 >
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Archivo para: Octubre 2007
22.10.07
Días tranquilos en otra parte
Estuve de vacaciones. Gracias por preguntar a los que preguntaron. Lo que no implica que me haya alejado del cine, aunque hice lo imposible por no acercarme a las salas de estreno. Sí participé de dos eventos que demuestran que el cine está vivo y, como dije hace un tiempo, tiene sus focos de resistencia.
El primero fue el Festival Internacional de Cine Independiente de La Plata Festi Freak. Que, a pesar del término "freak" no es, precisamente, una exhibición de cine mal llamado "bizarro". Es otra cosa: una verdadera muestra apasionada hecha por unos cinéfilos de ley que saben que el cine no es solo lo que se estrena en salas. En La Plata hay algo así como una veintena de pantallas y hay muchos -demasiados- títulos que no llegan ni por casualidad, ni siquiera en DVD ampliado. Por eso la actitud de los festifreakeños (que tienen su ciclo de cine diario en el pasaje Dardo Rocha, ya que están dénse una vuelta) es más que interesante. Esta vez hubo un ciclo de Fassbinder, uno de Harun Farocki, un inédito de Guy Maddin y la exhibición de varios films argentinos. Más allá de los ya conocidos (M, Pulqui, Las sábanas de Norberto), hubo espacio amplísimo para el descubrimiento. Por ejemplo, el último documental de Mariano Llinás e Ignacio Masllorens, El Humor, que esperemos se pueda ver en alguna parte y es una maravilla (Llinás medio dice que es más un programa de TV...si la TV fuera así, no habría lugar para la queja, amigos). O lo último de Hernán Khourián, Puna, un gran film a mitad de camino entre lo experimental y el documento. O varios cortos de un artista cinematográfico nacional desgraciadamente secreto, llamado Rubén Guzmán. Lo suyo es experimentación pura, climas, imágenes increíbles, descubrimiento, sugestión. Cine del que no se ve todos los días. Rubén, Llinás, Masllorens, Mouján, Khourián y otros, además, hablaron con el público.
Y ahí está el quid: el público. Una de las actividades fue una mesa redonda sin tema fijo que derivó en festivales, actualidad del cine y polémicas varias. Éramos Quintín, Marcelo Céspedes, Eduardo Russo y yo. Lo que notamos fue atención, una necesidad de aprender y de compartir experiencias por parte de un montón de gente básicamente joven que tiene un hambre enorme por el cine. Nos quedamos bastante sorprendidos por esa reacción y porque la gente llegaba al festival y compraba una entrada para todo. Los cortos en y fuera de competencia, por ejemplo, tuvieron una cantidad de público increíble para el formato. Sí, gente: hay muchos que quieren saber qué se cocina en las salas y no lo hacen por snobismo sino por el mismo deseo de maravilla que nos llevó, de chicos, a enfrentarnos con el cine. Están ahí, aunque no muchos se dan cuenta.
Una cosa más: el Festi se hace prácticamente sin plata, a pura voluntad. Es en ese sentido una especie de milagro y sería algo mucho más importante, interesante, pregnante, si alguna autoridad se dignara a otorgar una partida no electoralista para difundir y mejorar la muestra. Esto es cultura, esa cultura que falta y que, a juzgar por lo que se escucha en Buenos Aires, va a seguir escaseando.
El otro evento fue -es- el DocBsAs, encuentro que hace siete años lleva adelante Marcelo Céspedes en complicidad con mucha gente. Este año también se llenan salas en la Lugones, también se descubren cosas (ver la última de Wang Bing, ver la obra de un alemán llamado Hartmut Bitomsky, ver lo último de Nicolas Phillibert) y también se habla de ese cine que, cada vez más, nos acerca al mundo. Es raro, porque hoy que los medios de comuinicación parecen inflacionarios, cuando tantas visiones de la realidad pasean por Internet, menos tenemos claro dónde estamos, qué somos, qué le pasa el mundo. El Doc tiene esa capacidad de mostrarlo en un panorama tan amplio y discutible que se vuelve estimulante.
Sí, algo está pasando. Mientras tanto, este domingo tenemos elecciones en la Argentina y casi nadie se preocupa lo suficiente por el tema. O es que ya no nos importa tanto, o es que estamos resignados. Por lo menos en el campo del cine -ése que puede contrabandear la política con una fuerza increíble- sí hay gente que se preocupa por lo que se elige y por lo que implica cada plataforma estética como plataforma moral. Pasé una buenas vacaciones: me encantaría que cosas como el Freak y el Doc cundieran tanto como para que duraran todo el año.

Creado por El Bigote
19:49:24