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Entre una cosa y otra, en las últimas semanas me quedó dando vueltas en la cabeza una cuestión sobre la que no tengo una posición demasiado definida: la de si contar o no los finales de las películas. Habrán visto que en la nota sobre La Niebla hice lo posible por no revelar cómo terminaba el asunto, siendo que por otro lado casi toda mi argumentación pasaba precisamente por ahí. Encima ahora se estrenó el último Shyamalan (vean acá lo que escribe el amigo Brega al respecto) director que siempre nos acuesta a la hora de no poder contar cómo terminan sus historias.

El otro día discutí un poco el asunto con mis compañeros de El Amante. Ahora hacemos eso de poner "SPOILERS" en cada mail, pero me temo que no es lo ideal -uno escribe los mails como una conversación más o menos espontánea, vieron…eso de ponerse a ver si mandó o no algún secreto de la película es molestísimo-. Paralelamente, en Crítica armamos una notita sobre la epidemia de "spoilers" en la web hace unos días. Para colmo de males, la secta de seguidores de Lost que me rodea parecen ya algo así como oficiantes de rituales órficos, con ese cuidado de no decir nada que otro no haya visto.

Mi posición respecto del asunto es que si una película, un libro o una serie dependen exclusivamente de su final para ser disfrutados, no valen la pena. Digamos que les cuento que Emma Bovary se suicida al final. En realidad no es el final, se muere tres capítulos antes de que termine el libro. ¿Acaso la potencia de la novela no radica en su impiadosa disección de la mediana burguesía francesa, en su mirada inclemente tanto a las fantasías románticas de Emma como a la mediocridad rampante del farmacéutico y el cura? Sí, se muere en una agonía horrible que tiene incluso tintes de relato de horror. ¿Y?

El título de este posteo refiere al secreto que el periodista Thompson trata de desvelar a lo largo de todo El Ciudadano, secreto que sólo conoceremos Kane y los espectadores en la anteúltima toma. ¿Importa? Importa más, me parece, ese juego constante del film con el tiempo, los planos increíbles y reveladores, la voluntad satírica y la actuación de Welles, Cotten, Dorothy Comingore, Ray Collins o Everett Sloane. Importa más la enorme cantidad de trucos teatrales que el realizador pone en pantalla y la despiadada sorna contra un tipo superpoderoso. Lo del trineo y Rosebud es lo de menos.

(Por lo demás, resulta que "rosebud" era el nombre con que Hearst se refería cariñosamente al sexo de su pareja y amante Marion Davies, cosa que sabían algunos íntimos…y el coguionista del film, Hermann Mackiewicz)

Miren qué pasa con Sexto Sentido. Como casi todas las películas de Shyamalan, es más una historia sobre relaciones humanas (un chico y el psicólogo que interpreta Bruce Willis, el chico y su madre, Willis y su esposa, refractadas en algunos de los incidentes fantásticos como el de la nena envenenada por su madrastra) que sobre fantasmas. Digamos que les cuento el secreto del film (no lo voy a hacer porque no quiero insultos), ¿cambia la emoción del rostro final del psicólogo comprendiendo el dolor de su mujer? Yo he visto Sexto Sentido varias veces y lo que sigue conmoviéndome es lo que pasa entre los personajes, incluso conociendo de memoria el giro final. De hecho conocerlo me permite comprender mejor la ambigüedad en el personaje de la esposa respecto de su potencial amante.

Ahora…¿Vieron lo que acabo de hacer? Escribí un párrafo cuidándome explícitamente de dar demasiadas pistas sobre "la sorpresa" de la película. Vuelvo al principio: no tengo las cosas tan claras como crítico de cine. Por una parte, creo sinceramente que una crítica adquiere su verdadero peso como texto posterior a un film (que es la condición desde la que se escribe: después de ver una película). Por otra, creo que el espectador tiene que estar libre para disfrutar en estado de inocencia cada sorpresa de cualquier película (cada plano es, potencialmente, una sorpresa). En última instancia, el problema es de los medios que nos obligan a escribir -sigo con la misma cantinela- como si en lugar de personas que reflexionan a posteriori y proponen una lectura seamos gurúes o médiums del gusto público.

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  • Creado por El BigoteCreado por El Bigote
  • Posteado en13:31:01
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